Cómo sobrellevar mejor el jet lag
Algunos principios simples, basados en cómo funciona el reloj biológico, para reducir el jet lag tras un vuelo largo.
El jet lag ocurre cuando el reloj biológico interno sigue marcando la hora de origen mientras el entorno (luz, comidas, actividad) ya sigue la hora de destino.
Antes de viajar: adelantar o atrasar progresivamente la hora de dormir y de comer entre 30 y 60 minutos al día, en el sentido del viaje, puede reducir el desajuste al llegar.
Durante el vuelo: poner el reloj en la hora de destino al embarcar ayuda a pensar mentalmente en el nuevo huso.
La luz es la señal más potente para reajustar el reloj interno: exponerse a la luz del día en las horas de la mañana del destino, y evitarla por la noche, acelera la adaptación.
Regla general: se necesita aproximadamente un día de adaptación por cada hora de diferencia en un vuelo hacia el este (más difícil), y algo menos hacia el oeste.
Antes de salir, comprueba la diferencia horaria exacta con nuestro comparador de ciudades o el conversor de horas.
Durante el vuelo, beber mucha agua y limitar la cafeína y el alcohol ayuda al cuerpo a adaptarse — el aire seco de la cabina agrava la deshidratación, que empeora la fatiga del jet lag.
Para un viaje corto (menos de 3 días), a veces es mejor mantener el horario habitual en lugar de forzar la adaptación, sobre todo si la diferencia horaria es inferior a 3 horas.
Herramientas útiles
Encuentra los horarios que funcionan en varios husos horarios a la vez.
Convierte una hora de una ciudad a varias otras de un vistazo.
Las fechas exactas del cambio a horario de verano y de invierno en Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia, calculadas automáticamente cada año.